Valores

Entendemos que el alumno es un participante  activo en su propia educación, que con la ayuda de la comunidad escolar realiza su propio potencial como individuo.  Nuestro proceso de enseñanza y aprendizaje es continuo y sensible a los valores, capacidades, habilidades, sentimientos y aspiraciones de cada estudiante en un ambiente cultural específico que se sustenta en los valores culturales de otros países que valoramos y respetamos.

Valoramos con respecto a los estudiantes

  1. La fe católica como la base de todo aprendizaje.
  2. El que los estudiantes desarrollen un compromiso con la fe católica.
  3. El mantener una buena disciplina como mecanismo para cumplir con los requisitos académicos
  4. El que los alumnos valoran la escuela por su excelencia académica.
  5. La participación de los estudiantes en cursos electivos enriquecen su talento.
  6. El que los estudiantes realicen sus tareas académicas con el fin de asistir a las mejores universidades en Puerto Rico o en Estados Unidos continental.

Con respecto a los maestros

  1. Èl estar calificados en las áreas que enseñan.
  2. El que cumplan sus tareas de enseñanza con cierta supervisión.
  3. Una conducta moral ejemplar según la fe católica.
  4. El continuar su desarrollo profesional para mantenerse actualizado con los últimos desarrollos en su área.
  5. Su compromiso con el cumplimiento de las normas de la escuela.
  6. Que los profesores contribuyan con sus talentos en el cumplimiento óptimo de las funciones de la escuela.

Con respecto a los padres:

  1. Que se integren en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la escuela.
  2. Que participen activamente en las actividades escolares y contribuyan con sus talentos al cumplimiento de funciones de la escuela.
  3. Que estén dispuestos a educar a sus hijos según la fe católica.

Objetivos

  1. Promover una educación integral basada en los estándares de excelencia académica integrando los valores religiosos católicos que preparan a los estudiantes a llevar una vida basada en los mismos.
  1. Desarrollar en el estudiante el deseo de vivir su vida sacramental y su conversión al Evangelio de Cristo y la santificación.